El “rayo de la muerte”: el arma secreta de Mussolini.

Alemania, EE.UU, Gran Bretaña, Italia, Balcanes, Africa del Norte..etc

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Buscaglia
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El “rayo de la muerte”: el arma secreta de Mussolini.

Mensaje por Buscaglia »

Saludos.

Sigo como fuente al historiador Andrea Molinari en esta surrealista historia que, junto a la “bomba de oxígeno líquido”, forman la parte esencial de la leyenda de las armas secretas italianas.

En junio de 1936 a las 3 de la tarde se pararon todos los coches en un amplia zona de Roma, entre ellos el de la esposa de Mussolini. Media hora después, los motores se pusieron de nuevo en funcionamiento de forma inexplicable. Según las memorias de la esposa del Duce, se trató de un experimento secreto dirigido por Marconi a instancias de su marido. Una prueba del arma suprema del Fascismo: mediante ondas cortas y ultracortas se generaba un efecto electromagnético capaz de parar motores a distancia y, de aumentar su intensidad, matar a las propias personas.

¿Porqué no se fabricó? Pues la explicación fue que Marconi, que en su edad madura se había vuelto muy religioso, tenía una relación cercana con Pío XI desde que montó la primera estación radiofónica del Vaticano, en 1931. Este le había rogado que no fabricase el rayo por el bien de la Humanidad, mientras que Mussolini le exigía fabricarlo por el bien de Italia. Este dilema moral llevaría al premio Nobel a la muerte en 1937, frustrando la creación del arma.

En realidad, desde que apareció el concepto “rayo de la muerte” en 1898, la idea campaba por toda Europa, Japón y Estados Unidos. La idea básica seguía el concepto de un arma energética, basada en el electromagnetismo, rayos X, rayos ultravioletas, rayos de calor o de partículas (Tesla), electricidad, radioactividad... Los supuestos efectos eran la muerte, el aturdimiento, incendios, detonación de explosivos, parada de los motores... Lo que Wells había vendido en La guerra de los Mundos tomaba carta de supuesta realidad. Lo cierto es que científicos e inventores del talento de Alva Edison, Hertz, Tesla y Marconi intentaron buscar aplicaciones bélicas ofensivas a la electricidad, pero sin ningún logro real.

El italiano Ulivi en 1913 declaró que disponía de un aparato de rayos ultravioletas capaz de detonar cualquier explosivo a distancia de 15 km, un arma que podría parar cualquier guerra. En 1914 hizo explotar dos cargas explosivas a distancia sobre el Arno bajo la supervisión del almirante Fornari (o, más probable, logró un engaño mediante algún truco que nadie descubrió). Ulivi pidió para proseguir el experimento la mano de la hija del almirante,. Este se la negó pero se fugaron juntos y... ahí acabó la carrera de Uliti.

En julio de 1917 se probó en Lomazzo (Como) un rayo eléctrico capaz de paralizar la iluminación y la maquinaria eléctrica. Se dictaminó que el experimento había finalizado con un éxito parcial. Durante el período de entreguerras muchos países investigaron en esa dirección. Por ejemplo, el español Antonio Longoria, declaró haber fabricado un aparato capaz de fundir metales ferrosos a distancia. El único logro real fue que, en Gran Bretaña, el “rayo de la muerte” que debía derribar aviones evolucionó hacia algo real, el RADAR, capaz por lo menos de detectar esos mismos aviones.

En Italia “el rayo de la muerte” podía haber evolucionado en esa dirección pues Marconi en 1935 presentó su “radioecómetro”, aparato capaz de medir la distancia de los objetos. Pero a su muerte su sucesor Ugo Tiberio tuvo que seguir la investigación con un presupuesto irrisorio porque el dinero del detector se dedicó a construir un nuevo crucero. En cualquier caso, los estudios sobre el “rayo de la muerte” de Franco Marconi prosiguieron hasta 1945.


Según reza una antigua inscripción en la portada de la iglesia de Otxate, cuando el mundo era joven, solo habitaban la tierra y los océanos seres primordiales a los que no resultaba agradable contemplar. Extraños y deformes, procedentes del vacío y las estrellas. En una época aún arcana, estos seres primordiales se ocultaron más allá del tiempo, pero dejaron su semilla. Cthulhu engendró a los seres de la tierra; Dagón, a los marinos, y Derleta, a los lunares.

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Re: El “rayo de la muerte”: el arma secreta de Mussolini.

Mensaje por Lysychansk »

Muy bueno, el rayo de la muerte fue utilizado solo eficazmente durante la llamada "batalla de inglaterra"

Saludos !!
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Re: El “rayo de la muerte”: el arma secreta de Mussolini.

Mensaje por Buscaglia »

Lysychansk escribió:
24 Oct 2020 18:02
Muy bueno, el rayo de la muerte fue utilizado solo eficazmente durante la llamada "batalla de inglaterra"

Saludos !!
Saludos.

Exacto. Esos "rayos" pudieron decidir la guerra como mecanismos de detección, pero no como armas de destrucción. En esto los británicos estuvieron listos.

En realidad, las armas secretas italianas resultaron, ante todo, "bluff" periodísticos o de la propaganda. Y, sin embargo, durante muchos años se han mantenido dudas sobre su existencia o efectividad real. Un caso típico era el uso de una bomba "de oxígeno líquido" contra Barcelona, que hundió una manzana entera del Ensanche. El ataque se fotografió y, en efecto, se apreciaba que había pasado algo extraño en aquel bloque porque el destrozo no coincidía con el patrón de bombas convencionales. Hasta la década de los sesenta del pasado siglo se especuló con el tipo de bomba que se utilizó allí. Finalmente, en el Correo del Lector de la revista Historia y Vida un testimonio de época reveló que lo sucedido en realidad fue que, sin hacer caso a la alarma aérea, un camión de la FAI cargado de trilita circulaba por el Ensanche, le alcanzó una bomba y su carga voló toda la manzana. Típica explicación de la navaja de Ockham que cerraba un período de 30 años de dudas.
Según reza una antigua inscripción en la portada de la iglesia de Otxate, cuando el mundo era joven, solo habitaban la tierra y los océanos seres primordiales a los que no resultaba agradable contemplar. Extraños y deformes, procedentes del vacío y las estrellas. En una época aún arcana, estos seres primordiales se ocultaron más allá del tiempo, pero dejaron su semilla. Cthulhu engendró a los seres de la tierra; Dagón, a los marinos, y Derleta, a los lunares.

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