EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

"Personajes" que han dejado o pretendido dejar huella en la Historia siempre dentro de un contexto militar.

Moderador: Hans Joachim Marseille

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quintanilla
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EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por quintanilla »

Buenas noches en Chiloé, buena madrugada de jueves en la metrópoli.
Estimados foreros, pensaba seguir comentando sobre los valientes chilotes y oficiales peninsulares que acompañaron al Mariscal Quintanilla en su defensa de Chiloé, como don Saturnino García y el comandante Rodríguez Ballesteros, esto en el hilo propio del Gobernador Quintanilla, debido a una consulta de Ditirambo, pero prefiero crear un hilo propio, para ver quien puede tener también más datos, sobre la heroica vida del oficial realista y héroe chilote, el Coronel Santiago Barrientos Alvarado. En forma sucinta, Barrientos nació en Castro, la actual capital de Chiloé en 1789 y sirvió como oficial en el ejercito restaurador enviado a Chile por el Virrey a Abascal en 1813. Como muy bien cita el investigador chileno Isidoro Vásquez de Acuña, se trata de un personaje real, de aventura y desventura, que escapo de una prisión insurgente y que logro llegar a la península, donde tuvo una destacada labor militar, en especial, durante el pronunciamiento de 1841, cuando evito el secuestro de la niña reina S.M. Isabel II (de solo 11 años), al mando de la guardia de alabarderos, durante el asalto al palacio real de Madrid, por lo que fue cubierto de honores.

Si bien es cierto Barrientos no participo en la defensa de Chiloé "in situ", si tuvo un encuentro con el Mariscal Quintanilla en Madrid, luego de su defensa del palacio real, llegando el Mariscal acompañado a visitar a don Santiago a su residencia. Según la versión de Vásquez de Acuña, Quintanilla preguntaba ese día de 8 octubre de 1841, siguiente a la noche del frustrado asalto, “¿Dónde está ese chilote que se ha llenado de gloria?”. La versión del encuentro de estos dos héroes que da el historiador chilote Pedro J. Barrientos, que recoge lo señalador por el también historiador Benjamín Vicuña Mackenna dice que ese día un grupo numeroso de adeptos a la reina llego vitoreando a Barrientos y Quintanilla estaba entre ellos, gritando "Viva el Chilote".

Bueno, les dejo los detalles que aparecen sobre el Coronel Barrientos en su reseña publicada por la Real Academia de Historia, ojala alguien puede entregar dar datos de interés sobre él, un abrazo a todos. :dpm:

"Barrientos y Alvarado, Santiago. Castro, Chiloé (Chile), 15.VII.1789 – Valdivia (Chile), 13.VIII.1882. Militar y caballero laureado de San Fernando.

Hijo legítimo de Victorino Barrientos y Ruiz de Toledo y de Juana de Alvarado y Matamoros, de la hidalguía de Chiloé. Estudió en la escuela de los franciscanos de su ciudad natal. Fallecidos sus padres en un accidente en 1801, se trasladó a Osorno a casa de su tío José Barrientos y luego a Valdivia como habilitado en el comercio de Santiago de Vera y Cárcamo.

Debido a la situación revolucionaria reinante, se enroló en calidad de aventurero, sin sueldo alguno, como soldado distinguido, 1 de marzo de 1813, en el Batallón Fijo de Infantería, junto a su hermano León.

Olió la pólvora en la toma del puerto de Talcahuano, 28 de marzo de 1813. Gravemente herido a bala en el brazo derecho en la defensa de la ciudad de Chillán, fue ascendido a subteniente con derecho a soldada; continuó sirviendo en el Ejército restaurador del reino bajo el mando de los generales Pareja, Gainza y Ossorio, participando en todas las acciones y campañas hasta la entrada a la capital, Santiago de Chile, en octubre de 1814. Después de la reconquista del reino fue comisionado a Concepción y por mar a Valparaíso y luego a San Felipe para contener al insurgente general San Martín, que amenazaba invadir el valle central desde Mendoza. En el encuentro de Las Hornillas, 8 de febrero de 1817, fue herido y aprisionado juntamente con su hermano León por el coronel Las Heras, cuatro días antes de la batalla de Chacabuco; conducido a Mendoza, San Luis y al presidio de Las Bruscas, en la provincia de Buenos Aires. Comenzó para el infeliz realista una serie de torturas físicas y morales que duraron más de tres años. Durante ellos fracasó en dos intentos de fuga, pero con mayor ventura la tercera vez, logró llegar a Buenos Aires, después de muchos padecimientos en las desiertas pampas y refugiarse en 1820 en casa de Clara Escuénega, protectora de los fieles a S.M. Pudo entonces evadirse a Montevideo y a Río de Janeiro,15 de julio, donde el embajador de España, conde de Casa Flórez, le facilitó el viaje a Cádiz, en una goleta catalana, adonde llegó el 14 de octubre. En diciembre de 1821 fue destinado en calidad de agregado a un cuerpo de Zapadores en Jerez de la Frontera, luego fue destinado a San Marcial y Medina Sidonia, y se esclarecieron sus antecedentes por testimonios rendidos por varios de sus superiores, entre otros Piquero y Valdés, ex comandante del Regimiento Valdivia. Enlistado en el Regimiento de la Reina, actuó en el sitio de Cádiz en 1823, donde estaba refugiado el gobierno constitucional, atacado por el ejército del duque de Angulema; hecho prisionero con todo su regimiento, fue conducido a Almagro; obtuvo licencia, 30 de marzo de 1824, y se estableció en Sevilla donde pasó miseria, y fue socorrido por la generosa dama Feliciana Apecechea, madre del que luego fue secretario de la Academia Española Fermín de la Fuente. Reincorporado al Regimiento de San Fernando, 31 de marzo de 1831, de guarnición en Badajoz, pasó a Ciudad Rodrigo y en 1832 a Madrid, donde continuó hasta la muerte de Fernando VII. Se incorporó al regimiento de la Princesa y ascendió a teniente por título de 27 de febrero de 1833; salió a campaña con su regimiento durante la primera guerra contra los carlistas en Burgos y Navarra; en Vizcaya actuó en las acciones del 12 y el 29 de noviembre. Capitán de Infantería, participó en más de 40 acciones de guerra en especial en las de 2 y 29 de mayo y 16 de julio, saliendo herido en un hombro en San Sebastián. Por su actuación fue ascendido al grado de capitán, el que ganó de modo efectivo en el campo de batalla en Valladolid, donde fue nuevamente herido en un brazo. Ganó una cruz por su actuación en la batalla de Mendigorria y la gran cruz de 1.ª clase de San Fernando por su actuación en Arlabán, y sucesivamente en Arcos y Arroniz, 13 y 14 de septiembre de 1836, Majaceite y Guadalete.

Herido en Hernani, 15 de marzo de 1837, y Almansa, 23 de septiembre, Irún y Fuenterrabía, por lo que obtuvo una medalla de honor. Después de la retirada de Morella, donde nuevamente resultó herido en un brazo, fue ascendido a teniente coronel; recibió la cruz de San Hermenegildo, por Real Cédula de 28 de marzo de 1838; continuó participando en diversas acciones hasta la toma del Collado, 2 de julio de 1839. Terminada la guerra pasó de guarnición a Madrid.

Disuelto el Cuerpo de Guardias de Corps y acrecentada en dos compañías la Guardia de Alabarderos, deseando pasar a América en el futuro, supuso obtener alguna ventaja “cosa que había sido desde mi llegada a España mi anhelo constante y viendo en los avisos que se publicaron, que el sargento 1.º debía ser de la clase de capitán de ejército” se presentó al brigadier Selguera, capitán de una de las compañías, a quien conocía desde la defensa de Trocador; éste lo envió a hablar con el ministro de Guerra Evaristo San Miguel, quien al verlo le dijo: “Sería inútil todo informe sobre Ud. que me pudieran dar, pues en caracteres tan hermosos los lleva Ud. sobre su pecho”, aludiendo a sus condecoraciones. Al día siguiente, 18 de agosto de 1841, el general Baldomero Espartero, duque de la Victoria, le nombró 2.º jefe de la Guardia de Alabarderos. Hacía mes y medio que servía tan honroso destino cuando el 7 de octubre debió reemplazar al sargento 1.º de la primera compañía, en calidad de segundo comandante de la guardia, cuyo primero era Domingo Dulce. Al anochecer fue atacado el palacio real por insurrectos partidarios de la desterrada reina madre María Cristina, quienes deseaban raptar a Isabel II, niña de once años de edad, y apoderarse del gobierno. Los 19 alabarderos al mando de Barrientos resistieron el ataque interior defendiendo la escalera real que tiene un tramo de subida, un rellano llamado la meseta y se bifurca, organizando en el rellano superior una barricada y disparando desde lo alto a quienes subían; escaso de municiones, para aumentar la dificultad del asalto ordenó vaciar varios sacos de garbanzos escalones abajo para estorbar la subida de los atacantes; a los disparos se unió la falta de luz y así este puñado de valientes se mantuvo hasta que abortó el complot en la madrugada, cuando también apareció Dulce, que había estado durante todo el combate en el lugar donde se colocan el gentilhombre de cámara y los Monteros de Espinoza. Entonces exclamó: “Barrientos, no esperaba otra cosa de un oficial veterano como Ud.” Acudió el duque de la Victoria a visitar a la Reina y felicitó a los alabarderos.

Esta defensa les significó a todos ellos la cruz laureada de San Fernando, pensionada. Espartero ascendió allí mismo a Barrientos a teniente coronel efectivo.

Los alabarderos defensores gozaron del fervor popular cuando se dirigieron a su cuartel y entre muchos que llegaron al domicilio de Barrientos estuvo el general Antonio de Quintanilla, último gobernador por S.M. de Chiloé que preguntaba: “¿Dónde está ese chilote que se ha llenado de gloria?” Isabel II le entregó personalmente una espada de honor y la cruz laureada de San Fernando, más una pensión de 12.000 reales anuales. Continuó su servicio acompañando a S.M. en su viaje a Barcelona, del 19 de marzo al 7 de agosto de 1844, y al país vasco, del 7 de julio hasta septiembre de 1845. Comendador de la Orden Americana de Isabel la Católica por Real Decreto de 12 de julio de 1847. Habiendo llegado al gobierno el partido que había atacado el Palacio Real en 1843, aunque lo protegía el presidente del Consejo de Ministros general Ramón María Narváez, prefirió dejar el Real Cuerpo de Alabarderos y obtuvo el nombramiento de gobernador del Castillo de San Felipe del Morro, Puerto Rico, por Real Orden de 4 de mayo de 1848, del que tomó posesión el 10 de junio. Un incidente con un subteniente borracho le significó ser condenado a la pérdida de su empleo, honores y condecoraciones, por lo que retornó a España en 1850 y la Reina revocó la sentencia, reponiéndolo en todo, pero pasándolo a retiro; volvió entonces a la Habana.

Sin embargo, en 1853, el capitán general de Cuba, general José de la Concha, ante peligro de invasión de filibusteros yanquis, lo nombró, 19 de febrero, jefe de tres compañías de voluntarios de infantería y de las fuerzas de caballería de Guanabacoa, empleo que debió renunciar por mala salud. Logró ser ascendido al grado de coronel por real resolución de 9 de agosto de 1852, que le correspondía por su actuación en la defensa de Palacio en 1841. Decidido a volver a Chile, solicitó licencia, 8 de julio de 1855, y se estableció en Valdivia, donde compró un pequeño fundo donde pasó el resto de su existencia. En 26 de mayo de 1878 se le concedió la gran cruz y placa de la Real Orden de San Hermenegildo, último reconocimiento de la Corona a su denodado defensor.

Contrajo matrimonio en Cádiz, 1842, con la gaditana María del Carmen Vidal Escalante, de la que enviudó en 1847. Con ella engendró a Enrique y Victorino, de quien hay sucesión en Chile".


"Valiente, heroica y guerrera
que fue el último reducto español"

Manuel Jesús Andrade Bórquez [Himno a Chiloé]
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Miguel Villalba
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Re: EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por Miguel Villalba »

Excelente hilo quintanilla :Bravo . Personaje muy desconocido para mi salvo el nombre y poco mas por el hecho de 1841.
A ver que mas nos cuentan los compañeros. Es interesante saber que vivó en Chile con normalidad, en una época donde se dio la bochornosa y sin sentido Guerra del Pacífico hispano-sudamericana.
Saludos gc96gc
«Se cuentan 16 presas inglesas conducidas a esta bahía, con 95 cañones y
293 prisioneros, en 26 meses de campaña que ha ejecutado la expresada cañonera
desde septiembre de 1799, en que se armó...»
Un Falucho, El Poderoso, con un cañón de 24 y dos menores, 43 hombres. Patrón D. Miguel Villalba, Corsario del Rey
------------------------------------------------
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Re: EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por Ditirambo »

quintanilla escribió: 25 Ago 2022 Donde tuvo una destacada labor militar, en especial, durante el pronunciamiento de 1841, cuando evito el secuestro de la niña reina S.M. Isabel II (de solo 11 años), al mando de la guardia de alabarderos, durante el asalto al palacio real de Madrid, por lo que fue cubierto de honores. ".[/i]
Asumiendo que el intento de secuestro fue ejecutado por bando Carlista, para dar un golpe a la sucesión de la casa real de Borbón, la hazaña del "chilote Barrientos" fue de las grandes, como así resulta paradojal que sea tan poco conocida.

La primera vez que escuche hablar de los llamados "Carlistas", fue hace muchos años, leyendo La Guerra Civil Española, de Antony Beevor, en donde aparecen luchando en el bando nacional los "requetés", una legión carlista especialmente formada por ultra conservadores.

Eso me llevó investigar un poco mas, en donde me encontré con las Guerras Carlistas del Siglo XIX, y el que no solo fueran un bando sucesorio propiamente tal, si no una expresión de las luchas entre conservadores y liberales, tan propias del Siglo XIX en Europa y América.

Con los antecedentes que tengo (no demasiados), los carlistas y sus guerras sucesorias fueron un elemento que ayudó a debilitar a España a tal punto, que facilitó los desastres que culminan en 1898 con la pérdida de la guerra con EE.UU.

Así las cosas, más se agranda la figura del "chilote Barrientos", al haber evitado el secuestro de una niña, la que probablemente si no accedían a sus peticiones de abdicación, hubiera terminado ejecutada por este grupo motivado por el fanatismo extremo, que tanto daño ha propinado, no solo a Estaña, si no la humanidad toda.
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Re: EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por Haeften. »

Interesante artículo quintanilla
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Re: EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por quintanilla »

Buenas tardes en Chiloé, buenas noches en la Metrópoli. Complementar algunos antecedentes del Coronel Barrientos, surgidos del historiador chileno Vicuña Mackenna, quien tuvo contacto con nuestro héroe cuando paso sus últimos años en Valdivia, en el sur de Chile. De contacto nació el libro biográfico "LA VIDA DE UN VALIENTE", que ha llegado e mis manos en una rara edición de 1930 y que es bastante desconocido. Alli se encuentra la lista de condecoraciones recibidas por Barrientos a saber:
1.- Condecoración por la acción de Mendegorria.
2.- Condecoración de San Hermenegildo.
3.- Condecoración de San Fernando (2da clase) por la acción de Arlabán, en enero de 1836.
4.- Condecoración de San Fernando (1ra clase) en tres ocasiones por la acción de Valladolid del 24 de septiembre de 1837, por las operaciones en las líneas de San Sebastián de Marzo de 1837 y por la toma del Castillo de Alpuente de mayo de 1840.
5.- Caballero de la Cruz y Placa de la Nacional y Militar Orden de San Hermenegildo, por Real Cédula de 19 de junio de 1841.
6.- Condecoración con la Cruz laureada de San Fernando, por el distinguido merito que contrajo la noche del 7 al 8 de octubre de 1841, defendiendo heroicamente las habitaciones del Palacio Real de S.M, recibiendo además un esplendida espada de honor.
7.- Condecoración de Comendador de la Real Orden Americana de Isabel la Católica.

Podemos citar, además, la alocución de la reina Isabel II de España al entregar la espada de honor referida:

"Caballero Barrientos: por el merito que contrajisteis en la noche del 7 al 8 de octubre, defendiendo mi real palacio, la Constitución del Estado y mi persona, os entrego esta espada para que defendáis los derechos de la nación y el trono, siempre que fueran atacados, y espero que en igual circunstancia la sabréis desnudar con tanto honor y valentía como entonces lo hicisteis "
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Manuel Jesús Andrade Bórquez [Himno a Chiloé]
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Re: EL CHILOTE SANTIAGO BARRIENTOS ALVARADO, UNA VIDA HEROICA AL SERVICIO DE LA CORONA ESPAÑOLA

Mensaje por laguno »

Gracias quintanilla por el artículo, por darnos a conocer esta parte de la historia de Chile y España, de Hispanoamérica, que tan cerca tenemos y que tanto desconocemos.
Un saludo
"...como jueces de la competición están los dioses, que, naturalmente, se pondrán de nuestra parte, ya que nuestros enemigos han jurado en falso sobre ellos, mientras que nosotros, teniendo ante nuestros ojos tanta abundancia de posesiones, nos hemos mantenido firmemente apartados de ellas en virtud de nuestro juramento a los dioses" Jenofonte - Anábasis.
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